miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Vivir otra vida?

Hay veces que es bueno echar la vista atrás para saber de donde vienes, sobre todo  si aún no tienes muy claro hacía donde quieres ir,ya no en un futuro, sino  mañana mismo.

Eso me ocurrió esta tarde. Me dedique a dar una vuelta por mi pasado, más o menos reciente. Por casualidad llegué a un lugar donde encontré algo que escribí hace un par de años y medio:


Vivir otra vida


Nunca diré que la vida solo se vive una vez
muchos hemos aceptado que perdimos la que teníamos...
mientras otros aun andan asumiéndolo
y yo ... aquí estoy empezando una nueva

quizás tampoco sea la ultima
aunque desde luego no es lo que deseo,
pero tampoco tengo miedo a los fracasos
gracias a ellos... soy yo lo único que tengo

yo... porque de esas derrotas aprendí
que de nada serviría refugiarme,
y olvidarme en mi mundo
cuando mi mundo... no es nada sin mí.

si jamás me olvido de mí...
los míos siempre me tendrán
ría, llore ,duerma, engorde o adelgace...
pero que nunca me dejen de sentir


que sientan... mis ganas por luchar...
por el deseo y la ilusión de vivir...
con la alegría de volver a soñar
para que ellos... no tengan temores

temores y miedos que tendríamos
a unas vidas desconocidas...
que es lo que se consigue cuando
nos encerramos en nuestro pasado

y el pasado nos hace dudar y pensar
al tomar unas decisiones que ...
seguramente nos harán perder
mas alegrías... que ahorrarnos penas

penas....que son sólo eso: recuerdos
de otra vida que ya vivimos
y creo recordar que lo único que
busco es… vivir otra vida.

El texto está copiado tal cual lo escribí. Bueno, algo creo haber mejorado literariamente.

Es curioso, cuanto nos cuesta a las personas abandonar, u omitir, algún defecto en nuestra personalidad (si es que se consigue) y, sin embargo, que poco perder nuestros valores.

A día de hoy apenas me reconozco en la persona que escribió ese texto (tendría poco criterio, y verguenza, si lo llamase poesía). Desde hace año y medio me siento adosado a una espíritu que en nada se parece al mío, al de hace tan solo año y medio. Al eSeKa que jamás se acobardó por las circunstancias.

Puede que las cosas cambien,  puede que toda vida que acaba se cobre el funeral de alguna virtud, puede que, dentro de año y medio, reconozca más en mí al eSeKa de hace tres que no a este engendro mal copiado que escribe hoy. Este espectro con alma de Poseidón, empeñado en montar tsunamis que arrasen con todo en su vida  al compás de las estaciones climatológicas del año. Este arquitecto de derribos, enviciado en embalsamar todo lo acontecido hoy  antes de que las nuevas luces del alba vuelvan asomar por las ventanas de su mausoleo.


Solo deseo que dentro de un tiempo pueda volver a verme reflejado en aquel experto zahorí de “fuentes de la esperanza”, de las que bebía cada mañana antes de despertar, y olvidar a este experto hacedor de tumbas propias, cuyos hábitos se asemejan al de un perro de la calle, acostumbrado a enterrar restos y huesos para evitar que otro se los quite; sin olvidar la putada de que esos huesos y restos que entierro son los míos (porque aunque no todos pertenezcan a mi cuerpo siguen siendo o eran míos). Lo más triste es que aún no siento la necesidad de recuperarlos. Mientras tanto seguiré oculto como un rio subterráneo  en espera de que llegue el día en el que mis amaneceres deseen encontrarse sumergidos en fuentes de esperanza:



4 comentarios :

  1. ¡Cierto que has mejorado literariamente, pequeñajo! Y me gustan mucho las cosas que dices. Y no creas que eres el único que siente eso que siente. Yo creo que todos, en mayor o menor medida, hemos sentido exactamente lo mismo que tú: todos montamos unos tsunamis impresionantes, todos hemos creido ser arquitectos de derribos, todos hemos enterrado nuestros propios huesos alguna vez...
    Que no eres tan raro, en definitiva. De todos modos, lo raro atrae, que también está bien :-)
    Besos raritos de otra rara

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  2. Siempre avanzar, siempre, y tienes razón, a veces echamos un vistazo al pasado y no nos reconocemos. Alguna vez incluso he tenido que mirarme en el espejo para reencontrarme de nuevo. Y lo mejor de ello es que cuando tras escrutar los ojos que me miran me digo sí, soy yo, y me gusto, y voy a gustarme todavía más, porque hoy soy un poquito mejor que ayer, porque de las derrotas, de los tsunamis... se aprende, se crece, y siendo positivos, incluso se embellece el alma, que al fin y al cabo si algo somos está allí.
    Un abrazo. Me encanta como escribes Skiper, que ahora hacía días que no te lo decía, y me gusta decir lo que me gusta.. jejeje.
    Maria

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  3. Ánimo y sigue adelante, me ha gustado mucho tu relato real, tienes valor e inteligencia para poderlo contar tal cual es porque a muchos nos han sucedido cosas pero no nos atrevemos a salir a la superfície.

    My way,

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  4. Ya querida marmo, pero el mal de muchos,sólo consuela a tontos (aunque a eso no me gane nadie).Como a raro tampoco me gana nadie...jejeje, por lo que algo debo atraer ;-). Bsotes gordos...

    María, el problema está que en la época de tormentas o de tsunamis, el espejo se empaña y no deja ver con claridad el reflejo de quien está delante de él... Pero, la primavera está a punto de llegar...la siento por mis venas.

    Mil gracias, por decirme lo que te gusta ;-)

    Anónimo... Gracias por tu comentario. Un Saludo.

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